La oposición venezolana convocó para este jueves a una nueva marcha contra el presidente Nicolás Maduro, tras la gigantesca movilización del miércoles en todo el país que derivó en focos de violencia en los que murieron dos jóvenes y un militar.

“Convocamos a todo el pueblo venezolano a movilizarse (…). Hoy fuimos millones y mañana tenemos que salir más”, llamó el líder opositor Henrique Capriles, en nombre de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Las marchas opositoras, que reunieron a cientos de miles de personas, fueron disueltas a punta de bombas lacrimógenas y no pudieron llegar a su meta: el centro de Caracas, bastión del chavismo, donde Maduro encabezó una concentración de seguidores, también multitudinaria.

En la jornada, murieron un adolescente de 17 años en Caracas y una joven de 23 en San Cristóbal (ciudad fronteriza con Colombia) por disparos de encapuchados en motocicletas, según la Fiscalía.

Por la noche, un miembro de la guardia militarizada murió por el disparo de un francotirador en las afueras de Caracas, según la Defensoría del Pueblo.

“No hay ninguna justificación para que se derrame una gota de sangre en el país, cuando los venezolanos queremos un futuro distinto”, dijo Capriles, al condenar las muertes, de las que el Gobierno responsabilizó a la oposición.

AFP / Ronaldo Schemidt
Un manifestante se enfrenta con la policía durante una marcha contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 19 de abril de 2017 en Caracas

Con estos tres fallecimientos suman ocho los muertos en tres semanas de protestas que exigen elecciones para sacar del poder a Maduro, a quien sus detractores acusan de hundir al país en una severa crisis económica y política.

Algunos disturbios ocurrieron entre la noche del miércoles y la madrugada de este jueves.

En el sector El Paraíso, al oeste de Caracas, algunos vecinos denunciaron saqueos en unas panaderías, supermercados y centros de comida.

Pequeños grupos de manifestantes quemaron por la noche desechos y neumáticos como barricadas en San Cristóbal, en tanto que sonaron cacelorazos en sectores de Caracas.

– “No tengo ni comida” –

El miércoles, los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes que les tiraron piedras y cócteles molotov estallaron con fuerza en una estratégica autopista y en el oeste de Caracas.

También hubo choques en los estados Zulia, Carabobo, Mérida, Barinas y Anzoátegui, con varios heridos.

Capriles recibió una lluvia de gases cuando se acercó a un bloqueo militar en la autopista Francisco Fajardo. Varios manifestantes huyeron lanzándose a las aguas negras del río Guaire.

PRESIDENCIA DE VENEZUELA/AFP / – Una concentración de partidarios del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 19 de abril de 2017 en Caracas

“No tengo ni comida en la nevera. Tengo un niño de dos años que mantener y estoy desempleado. Todo por culpa de Maduro”, dijo a la AFP Jean Tovar, de 32 años, con piedras en las manos.

La oposición volvió a la calle el 1 de abril, después de que el máximo tribunal asumiera las competencias del parlamento -de mayoría opositora-, desatando una protesta internacional que hizo dar marcha atrás.

– “¡Acá seguimos mandando!” –

Desde una tarima en la céntrica avenida Bolívar, Maduro cantó victoria: “Pretendieron asaltar el poder y hemos derrotado otra vez a la derecha (…) ¡Acá seguimos mandando!”, gritó.

Maduro dijo estar “desmantelando el golpe de Estado terrorista”, al afirmar que fueron capturados más de “30 encapuchados” en la jornada. Según la ONG Foro Penal, suman unos 500 detenidos en todas las marchas.

El gobernante, quien concluye su mandato en 2019, aseguró querer ir “pronto” a elecciones para “ganar esta batalla ya”, sin aclarar qué comicios.

La elección de gobernadores debió realizarse en 2016, pero fue suspendida y aún no tiene fecha. La de alcaldes está pautada para este año y las presidenciales, para diciembre de 2018.

El analista Luis Vicente León opina que Maduro evita “a toda costa” unas elecciones.

Siete de cada diez venezolanos reprueban su Gobierno, cansados de la escasez y una brutal inflación que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima en el 720,5% este año.

– Inquietud internacional –

Las protestas generaron preocupación internacional. Once países latinoamericanos pidieron al Gobierno garantizar el derecho a manifestarse pacíficamente.

Estados Unidos solicitó a los funcionarios públicos venezolanos desistir de la “represión”, lo cual fue visto por Maduro como una “luz verde a un golpe de Estado”.

El secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, dijo el miércoles que el Gobierno de Maduro “viola” su Constitución” al no permitir “que se escuche la voz de la oposición”, algo que la ministra de Relaciones Exteriores venezolana, Delcy Rodríguez, consideró un “intervencionismo sistemático”.

El mandatario venezolano acusó al presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, de liderar el supuesto “llamado golpista”, después de que éste pidieras a los miliares ser leales sólo a la ley. “No te quejes cuando la justicia llegue hasta a ti”, le advirtió.

La oposición afirma que Maduro se sostiene en el poder por el apoyo de la cúpula militar, que le ratificó “lealtad incondicional”. Según el analista Benigno Alarcón, a cambio del poder económico y político que le dio.

Por AFP (Texto y Fotos)

Deja un comentario